![]() Alberto Iñurrategui y Jon Beloki Foto: www.eitb.com |
En su retorno a las grandes montañas, un año después de la desaparición de su hermano Félix, Alberto ha completado una de sus ascensiones más eficaces, ya que el trabajo en la montaña ha sido realizado en poco tiempo. Tres días después de llegar al campo base (20 de junio) instalaban el primer campo de altura 1 (6.000 m), y una semana después el C2 quedaba establecido en torno a los 6.500 metros. Pocos días después, fijaban el campo 3 (7.000 m) y terminaban de equipar la última parte de la ruta, que precisó más cuerda fija de la prevista, y una dificultad añadida: la reciente acumulación de nieve blanda.
El día 3 de julio esperaban ya una ventana de buen tiempo para lanzar la primera tentativa cimera, que iniciaron a las 23'30 (hora pakistaní) del pasado sábado 7 desde el campo 3, consiguiendo la primera cima de la temporada en el G1 a las 5 de la madrugada del domingo 8. Tras disfrutar una rato de la cima, y realizar las fotos de rigor, iniciaron el descenso hasta el C2, donde han pasado la noche.
Alberto ha estado acompañado por dos buenos amigos, además de excelentes
alpinistas, en su regreso a los ochomiles: Jon
Lazkano, que tuvo que renunciar al ataque a cima ocupado en tareas de la
Fundación Félix Iñurrategi, y Jon Beloki, alpinista de Zarauz que ya cuenta
con diversos sietemiles en el Himalaya, pero que, paradójicamente, se entrenaba
con su primer ochomil mientras Alberto daba su penúltimo paso en su andadura,
siempre sin oxígeno, por los catorce techos del planeta. Ahora sólo queda el Annapurna.
![]() Alberto durante la ascensión al Gasherbrum 1 Foto: www.eitb.com |
Ahora, Alberto tendrá que enfrentarse al temible Annapurna (8.091 m) para culminar los catorce ochomiles, y unirse al selecto club integrado, hasta ahora, por siete alpinistas: Reinhold Messner, Jery Kukuczka, Erhard Loretan, Carlos Carsolio, Krzysztof Wielicki, Juanito Oiarzábal (que también acabó con el Annapurna) y el italiano Sergio Martini, que los completó el año pasado.
La primavera pasada Alberto ya estuvo a los pies de la 'Diosa madre de la
abundancia' junto a su hermano Félix, pero la montaña no les dio ninguna opción.
Los de Aretxabaleta renunciaron incluso a adentrarse en sus laderas, ante fuerte
riesgo de aludes que presentaba su cara norte, una de las más avalanchosas del
Himalaya. De hecho, el Annapurna es el más peligroso de los catorce ochomiles,
con un índice de peligrosidad del 50 por ciento. Es decir, un fallecido por
cada dos ascensionistas. De momento, la última hora es que Alberto y Beloki no
han tenido problemas durante el descenso, ya que el buen tiempo ha continuado, y
hoy mismo tenían previsto llegar al campamento base. (DESNIVEL)