LA HISTORIA
Los crampones
son un invento reciente; en 1909 un ingeniero inglés Oskar Eckenstein hizo
fabricar en un taller de Courmayeur, Grivel, el primer prototipo. De hecho, las
botas con clavos (la suela Vibram no se inventó hasta poco antes de la segunda
guerra mundial ) y las "grapettas" de cuatro puntas eran suficientes
para el alpinismo de exploración; la exigencia de ascender las montañas por vías
mas duras llevó al verdadero crampón y la búsqueda de la dificultad inspiró
a Laurent Grivel en 1932 a la adopción de dos ulteriores puntas frontales: esto
es fundamentalmente el crampón moderno. El último invento verdadero se realizó
Jef Lowe al inicio de los años 70 con el cierre automático y la palanca de
cierre posterior o talonera.
NORMAS CEN
La Comunidad
Europea ha deliberado que los crampones y los piolets entran en la categoría de
los equipamientos de protección individual E.P.I. y como tales son sometidos a
severas normas de fabricación y de certificación. La norma relativa a los
crampones es la CEN 136/WG5 N 39 D y ha entrado en vigor el 1º de enero de
1993; las normas CEN son obligatorias y han procedido ha hacerse
"certificar "sus crampones. Las normas prevén diversos tipos de
tests:
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- Las puntas anteriores deben ser cargadas, con una bota "master",
75.000 veces a 1.250 N (1.000 = ca.100 kg.) sin roturas ni fisuras.
- El crampón entero debe ser cargado 500.000 veces, con una bota
"master", a 800 N sin roturas ni fisuras.
- Las puntas verticales deben ser cargadas por un minuto y la resistencia a
la rotura debe ser superior a 1.200 N.
- Las cintas deben resistir al menos 1.000 N.
- Las anillas y los ojales deben resistir por lo menos 3.000 N.
LA
ROTURA POR FATIGA
Estas
pruebas (muy severas) tienden a controlar no tanto la resistencia de los
crampones en términos absolutos, como su capacidad de resistir las roturas
por "fatiga". La rotura por fatiga es una característica del
acero y en general de las aleaciones metálicas, aunque es ignorada por los
consumidores: una larga serie de esfuerzos, aunque no continuos lleva, sumándolos,
al colapso de la estructura del acero que cederá de repente. Por esto después
de cierto número de años se cambian los cables de los funiculares (aunque
no hayan sido nunca usados, pero por el propio peso, por el viento, por el
peso del hielo) y por lo mismo después de un cierto periodo de tiempo deberían
ser sustituidas las hojas de los piolets. Lo mismo vale para los crampones.
Claro que el periodo de sustitución será tanto más frecuente cuanto mayor
sea la utilización y viceversa. Hablando de metales el concepto
"indestructible" debe ser olvidado. En las cuerdas de montaña,
por ejemplo, todo esto ha sido ya asimilado por los usuarios.
LOS
ACEROS
El
segundo gran enemigo de los crampones es el frío: los aceros comunes
pierden gran parte de sus características mecánicas a los -8º C. Las
aleaciones mejores son las de Níquel- Cromo - Molibdeno: El Níquel aumenta
la dureza, la resistencia a la corrosión y la eficacia en el tratamiento térmico
(temple); el Cromo aumenta la resistencia; el Molibdeno aumenta la
resistencia a las altas temperaturas (temple) y la resistencia a la fatiga,
sobre todo a las bajas temperaturas.
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LA
ELECCION DEL MODELO
Está
basada según el tipo de utilización conforme a la forma y al tipo de
calzado. Con botas sin muescas de sujeción o con suelas flexibles
(trekking) o con el uso de gruesos cubrebotas de expedición, los modelos
con cierres automáticos no son convenientes y el tradicional sistema de
correas resulta ser la mejor solución. La desventaja es que las cintas son
más incómodas para cerrar y que comprimen el pie obstaculizando la
circulación de la sangre (enfriamiento). Para todas las botas de plástico
y para muchas de esquí de travesía comercializadas actualmente el sistema
automático, bien regulado, es la mejor solución en términos de seguridad
y por la facilidad de colocación en situaciones incomodas.
RIGIDOS
O FLEXIBLES
Un crampón
completamente rígido parece ser más funcional para cascadas o en paredes
llenas de hielo viejo y "negro" ofreciendo un apoyo más estable y
la total ausencia de vibraciones, pero está más sometido al estrés por
fatiga y resultará más frágil. Si se camina o escala por vías
tradicionales de mixto o de hielo, es preferible un crampón articulado: será
menos fatigoso y más resistente.
DECALOGO
DE LOS CRAMPONES
1-
Es de una importancia fundamental que el crampón sea regulado
correctamente: debe ser al menos 5 mm. más corto que la suela de la bota,
nunca más largo, para evitar que durante el descenso se vuelva peligroso
soltándose repentinamente.
2- Las correas deben ser cerradas y después nuevamente reguladas
después de algunos minutos de marcha.
3- Todos los crampones , como las botas sin ellos, hacen "
zuecos" en particulares condiciones de nieve: la utilización de una
suela antizuecos es factor de comodidad y de seguridad.
4- Para afilar las puntas se debe usar una lima de corte fina y
nunca una amoladora para no estropear su tratamiento térmico: las puntas
laterales se afilan en su parte anterior y posterior y nunca sobre los
flancos; las puntas anteriores van afilados por los flancos y nunca en las
partes planas.
5- El crampón no debe calentarse por ningún motivo, se estropearía
su particular tratamiento térmico.
6- No hay que olvidar los crampones mojados o sucios en una bolsa
impermeable ; Es aconsejable lavarlos con agua limpia y secarlos al aire
libre, después hacer un engrase con grasa o silicona.
7- Se pueden estropear caminando por las rocas por eso se debe
controlar regularmente su estado de uso.
8- Con calma, en casa, hay que revisar las regulaciones, las
arandelas, el apriete de los tornillos, el estado de las cintas, etc: las
mismas simples operaciones se convierten en un drama a las 5 de la mañana
antes de partir para una ascensión.
9- Los crampones pueden ser peligrosos para nuestros vecinos (y
para nosotros mismos); Tenedlos dentro de la mochila o en una bolsa
portacrampones.
10- A menudo es más útil llevar un par de crampones que un
piolet. Cuando tengáis que hacer una elección preferid un par de
crampones, que pueden hacer seguro un paso peligroso aunque en una zona no
extrema.
Documento cortesía de Grivel.
Traducción del italiano: Michel Soro.
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