CÓMO ELEGIR LA ADECUADA CUERDA DE ESCALADA

A la hora de comprar nuestra cuerda de escalada debemos fijarnos en algo más que en el color, el precio y la marca. Veamos las distintas posibilidades.

 

  • Cuerda simple o doble: Todas las cuerdas de escalada llevan en los cabos los siguientes signos:
    • para las cuerdas simples

    • para las cuerdas dobles

    • para las cuerdas gemelas

    Si nos dedicamos a la escalada deportiva seguro que nos conviene una cuerda simple. La longitud mínima será de 60 m. Si además, nos gustan los largos "largos", usaremos 65 m de cuerda simple, para asegurar los descuelgues seguros. Y si encima, somos asiduos de las vías largas equipadas, las cuerdas de 70 m. son la mejor solución, sobre todo si las plega el compañero. Nos ofrecen la posibilidad de encadenar dos o más largos seguidos y poder rapelar de 35 en 35 ml Para usar las cuerdas de 70 m nos debemos informar siempre antes de la posibilidad de poder rapelar con esta distancia. Existen cuerdas de 9,8 que nos ofrecen muy poco peso, pero menor vida útil de la cuerda.
    Para escaladas largas de vías semiequipadas y con compromiso, lo mejor es escalar con dos cuerdas. Sus ventajas radican en la distancia de rapel, toda la cuerda, y en que si se nos rompe una (caída de piedras, etc) siempre tenemos la otra.
  • Cuerdas dinámicas o de baja elasticidad: Todas las cuerdas de escalada deben ser dinámicas. Cuando existe una caída, las cuerdas se estiran, absorbiendo la energía de la caída y transformándola en calor, a través de toda la cadena de seguridad. La elasticidad de delas cuerdas varían, dependiendo del trenzado de los hilos de poliamida interiores de del trenzado de la camisa exterior. A mayor elasticidad, dentro de un orden ya que nos gomas elásticas, mayor capacidad de absorber la energía de la caída, y por lo tanto, menos carga sobre el escalador. Esto se conoce como fuerza de choque. Sin embargo, la cuerda tiene menos vida útil.
  • Con o sin tratamiento Dry: "Dry" significa "seco" en inglés. Cuando una cuerda absorbe agua, se vuelve más pesada y pierda capacidad de absorber energía. Con ambiente muy frío, puede absorber agua que se congela, por lo que los pequeños cristales de agua pueden cortar los filamentos del alma de la cuerda. Los tratamiento dry consiguen que la cuerda absorba menos agua, pero algo absorben. Párale caso de escaladas invernales, el uso de cuerdas dry se vuelve obligatorio.
Las variables con las que nos podemos encontrar en una cuerda son las siguientes. Es una buena costumbre leerse todas las características que ofrecen las etiquetas de las cuerdas y comprender exactamente lo que quieren decir. No olvidemos que la finalidad de la cuerda es protegernos de las caídas. Si no te caes nunca, igual no necesitas cuerdas.

 

  • Diámetro: existen para todos los gustos. De 9,8 en simple hasta 8 mm en doble. Cada tipo de escalada conviene una diámetro distinto. Normalmente, a menor diámetro, menor vida útil y mayor ligereza. En simple 10,5 mm es el diámetro más común, y en doble 9 mm.
  • Longitud: dependerá siempre de la necesidad de rápel que necesitemos. Sin embargo, una cuerda muy larga pesa mucho.
  • Factor de caída: es la relación entre la caída y los metros de cuerda que participa. Para calcularlo dividimos los metros de caída por los metros de cuerda que van desde el asegurados hasta el escalador. Una rápida visión indica que el factor máximo de caída es 2, que ocurre cuando caemos sobre la reunión sin ningún seguro intermedio. Es la pero caída posible en escalada.
  • Fuerza de choque: también llamada fuerza de impacto, es la carga que recibe el escalador en una caída. Por lo tanto cuanto menor sea este valor, mejor para el escalador que se cae. Se consigue calculando la energía que se produce en las caídas y restando la cantidad de ella que absorbe la cuerda. La norma CEN y U.I.A.A. obliga a los fabricantes a que sea menor de 1.200 kg. en el caso de la cuerda simple, y de
  • Número de caídas: el número de caídas que nos ofrece el fabricante es un dato importante, pero sabiendo lo que quiere decir. Por supuesto no quiere decir que si sobrepasamos esa cantidad la cuerda se romperá. La U.I.A.A. y las normas CE obligan a realizar en laboratorio ensayos de caída con un peso de 80 kg, en el caso de cuerdas simples y un factor de caída de 1,8. El número de caídas nos indica que a partir de dicho número la fuerza de choque supera los 1.200 kg que marca la norma CEN.
  • Alargamiento: es lo que la cuerda se estira colgando un peso de 80 kg sobre el cabo. Se identifica en orden a limitar el peligro de heridas al caerse un escalador de segundo sobre toda la longitud de la cuerda. Esta limitada al 8 % en las cuerdas simples y gemelas, y al 10 % en las cuerdas dobles.
  • Flexibilidad al nudo: valor relativo que indica la relación entre el ancho del nudo y el diámetro de la cuerda. Se consigue introduciendo un aparato que indica el hueco existente en el interior del nudo, con una carga de 10 kg. Los bajos valores son característica de las cuerdas de alta flexibilidad.
  • Peso por metro: interesante dato que nos ofrece lo que nos pesa la cuerda. A menos diámetro, menor peso.
  • Deslizamiento de la camisa: importante dato que nos muestra lo que desliza la camisa sobre el alma de la cuerda después de realizar la prueba test con 2 metros de cuerda. El valor máximo permitido es ± 40 mm. Con el uso y el paso del tiempo, este valor sube, por lo que el alma puede deslizarse por dentro de la camisa en la zona de los cabos.
  • Protección a la abrasión: depende del tipo de camisa que lleve la cuerda. Existe una prueba de abrasión sobre canto vivo que solo algunas cuerdas resisten.
  • Bicolor: existen algunas cuerdas que en su mitad cambia el color o el tipo de trenzado de la camisa, con lo que rápidamente encontramos la mitad de la cuerda, especialmente útil a la hora de rapelar, sin tener que bajar los dos cabos juntos. Otras cuerdas indican su mitas mediante cinta adhesiva, útil al principio, pero con el tiempo y el uso esta cinta se puede despegar o, lo que es peor, deslizarse.
Por lo visto anteriormente, debemos ser capaces de interpretar correctamente estos parámetros. Por ahora, no existe una cuerda perfecta para todo, que nos ofrezca los mejores características en todos los campos. El comprador debe contemplar las características en conjunto, no independientemente, pues todos los datos tienen relación entre sí. Una baja fuerza de choque, por ejemplo, siempre conlleva una incremento del valor de alargamiento de la cuerda. Una cuerda menos flexible es más apropiada para efectuar nudos. Las cuerdas para escalada indoor no son apropiadas para la escalada en pared, puesto que están más preparadas contra la abrasión y la escalada en polea.

La elección de la cuerda debe ser un hecho subjetivo y personal. El más importante criterio es la elección de las características que más nos importa. Un escalador de big wall no buscará las mismas prestaciones en sus cuerdas que un escalador deportivo de primeros largos.

Por esta razón es tan importante conocer las características de las cuerdas. Y si no se conoce, hay que preguntar. Pues es signo de inteligencia preguntar lo que no se conoce.

Pasemos a tratar ahora los cuidados de las cuerdas:

  • Limpieza de la cuerda: es buena costumbre mantener la cuerda limpia. Cuando rapelamos nuestras manos se vuelven negras. Esto es signo de que las cuerdas se ensucian mucho. Además las partículas de tierra son extremadamente abrasivas. Por esta razón es importante el uso de las bolsa portacuerdas y no pisar las cuerdas.
  • Lavado de la cuerda: utiliza jabón especial para lavar cuerdas, o en su defecto, jabón neutro. Sumerge la cuerda en la bañera y muévela durante un rato sin frotar. Después aclárala y cuélgala en la sombra lo más extendida posible. No lavarlas nunca en lavadora.
  • Protege la cuerda: protege la cuerda de los agentes que la estropean, tales como el sol cuando la guardamos, el aceite o la gasolina del coche. Alejarla de las baterías, etc.
  • Usa tu cuerda correctamente: las cuerdas de escalada han sido diseñadas para escalar. No las uses para nada más, como puede ser subir a los árboles, tirar de cargas , etc.
  • Rapela con talento: olvida rapelar rápido y con saltos, ya que esto daña la camisa de la cuerda por rozamiento, creando además elevadas cargas para los anclajes y la propia cuerda.
  • Comprueba tu cuerda cuidadosamente: antes de cada escalada comprueba los signos exteriores de abrasión de la camisa y mediante el tacto con los dedos busca fallos interiores debido a roturas de los filamentos.
Recuerda que la cuerda te protege de los daños posibles de las caídas. Si no la cuidas bien, ella no te cuidará correctamente.

Por último, comentamos la vida útil de las cuerdas.

La vida útil de las cuerdas depende de lo a menudo que se utilice y cómo se utilice. Las cuerdas no son baratas y deben cuidarse correctamente. De todas formas, unas indicaciones sí se pueden dar:

  • Uso ocasional: reemplazar cada 4 años. Incluso aunque no se use nada, las cuerdas pierden sus propiedades con el paso del tiempo.
  • Escaladas de fin de semana: reemplazar cada 2 años
  • Escalada deportiva: las típicas caídas cortas que se dan en la escalada deportiva son bastante duras para las cuerdas, pues ocurren siempre en los últimos metros de cada cabo. Es importante variar siempre el cabo al que nos atamos. Reemplazar cada 6 meses
  • Caídas duras: reemplazar siempre después de una gran caída. Aunque la cuerda no se dañe, pierde capacidad de absorber energía.
  • Y si hay dudas: si no te fias, cambia tu cuerda. Es mala experiencia estar a punto de caerte y desconfiar de la cuerda a la que estás atado.

Felipe Guinda Polo