SOBRE LOS FISUREROS (PASIVOS Y FRIENDS)

Según la directiva 89/686/CEE, los equipos de escalada son Equipos de Protección Individual (EPI). Estos materiales deben ser utilizados por personas entrenadas y capacitadas, o bajo la supervisión de alguien competente.
La resistencia de cualquier punto de anclaje en roca, natural o artificial, no puede garantizarse como segura y, por lo tanto, el buen juicio por parte del usuario es un factor necesario para obtener una protección adecuada. El posicionamiento del punto de anclaje en la roca es crucial para una parada de caída segura, y debe tener en cuenta la distancia de caída incluyendo el alargamiento de la cuerda, de forma que las obstrucciones, el suelo por ejemplo, puedan evitarse con seguridad.


Se obtendrá más seguridad cuando estos aparatos se utilicen en roca seca, limpia y estable. Las fracturas y materiales ajenos pueden reducir la seguridad del emplazamiento y, por lo tanto se deberá tener cuidado de asentar los empotradores correctamente.

Debe evitarse el uso de empotradores contra o en hielo, ya que la presión generada durante la caída romperá el hielo y convertirá el emplazamiento en ineficaz.

Se colocan deprisa, se recuperan rápido, y bien emplazados son seguros y fiables. ¿Alguien da más?

Hace ya unos treinta años, algunos escaladores ingleses comenzaron a encajar piezas metálicas y tuercas en las grietas como método de aseguramiento. La idea fructificó y desde California la libertad de los fisureros se extendió por todo Estados Unidos y Europa.

Así, sería precisamente un fabricante inglés (WILD COUNTRY), quien conseguiría que el hecho de asegurarse con unos fisureros de expansión (llamados Friends) fuese considerado imprescindible por las nuevas generaciones.

EMPOTRADORES HOY