![]() Edurne Pasabán |
Este año Edurne decidió cambiar la estrategia. Se fue a la cara sur -'dicen que ofrece más oportunidades de cumbre'-compartiendo permiso con un grupo internacional y aceptó la ayuda y el 'calorcito' interior que proporciona el oxígeno artificial. Pero ha merecido la pena. Además de convertirse en la primera alpinista vasca en la cima, la lucidez que el gas embotellado proporciona a esas alturas le ha recompensado con un perfecto recuerdo de toda la ascensión y de la cumbre, claro.
Tras dos intentos por la norte, ¿cambia mucho el Everest por la cara sur?
La vía es completamente diferente. Por un lado, se suele decir que es mejor
que la norte en cuanto al tiempo, porque el viento es menor, no hace tanto frío
y suele dar más oportunidades de cumbre. Además, el campamento base es más cómodo
que el chino, porque está a menor altura. Pero por otro lado, también tiene
algún inconveniente. Primero por la Cascada de Hielo del Khumbu, que a mi
juicio es lo peor de la ruta, porque tienes que atravesarla todos los días y
cambia constantemente, modificando el itinerario de la ascensión. Y segundo
porque es una vía más larga. Alcanzar último campo de altura por la cara
norte (8.300 m) es relativamente más fácil que llegar al Collado Sur.
![]() En las cuerdas fijas |
¿Recuerdas la llegada a la cumbre?
Sí, perfectamente. La cuerda fija no llegaba hasta arriba, y al final
encuentras un plató en cuesta que termina en una cresta donde confluye con la
cara norte. Había banderines de oración, una bandera americana y bastante
gente. Cuando vi la cima desde el Escalón Hillary tuve la sensación de que ya
no se escapaba, pero al llegar arriba casi no pensé en nada, no sentí nada
especial, sólo que tenía que empezar a descender. Así que hice cuatro fotos y
para abajo. Quizá fue un poco frío, no?(risas).
¿Qué opinión te has traído de la masificación en esta montaña?
En una realidad, y cada vez hay más gente, pero no sólo expediciones
comerciales, sino también grupos como el nuestro (alpinistas de diferentes
nacionalidades que comparten un permiso). Vi muy pocos alpinistas experimentados
en el Everest, y mucha gente que paga burradas de dinero por subir.
En cualquier caso, no se puede prohibir a nadie que suba a una montaña. Tampoco creo que haya mucho peligro por las expediciones comerciales, porque todo el que sube se arriesga de por sí, lleve o no lleve oxígeno. No se puede dar preferencia a unos sobre otros por llevar o no botellas. De todas formas, la solución es muy complicada.
![]() Durante una de sus ascensiones |
¿Te has resentido de las congelaciones del año pasado?
He tenido las molestias normales, pero las secuelas de las congelaciones no
me han pasado factura. En este aspecto es donde se nota el oxígeno, porque más
que ayudarte en la respiración, te proporciona un calor interno que te ayuda a
ir más cómoda mientras asciendes.
La gran ayuda son las cuerdas fijas que te llevan casi hasta la cima. De hecho, este año en la ruta sur no hubo cuerdas en la sección final hasta el día 22, y por eso, aún teniendo oxígeno, nadie se animaba a tirar para arriba, excepto los castellanoleoneses que fueron los primeros y equiparon desde la Cumbre Sur en adelante. Lo mismo pasa con lo sherpas, aunque es algo que casi no se aprecia. Para muchos alpinistas, entre los que me incluyo, sin su ayuda para montar los campos de altura y portear material, la ascensión sería muchísimo más complicada.
¿Tuviste un pequeño susto montando los campos de altura?
Sí, un día sufrimos una pequeña avalancha subiendo al campo 1, cuando
rompió un serac en la Cascada de Hielo. En realidad sólo nos pilló la nube de
nieve que levantó el alud, pero estuvimos casi tres minutos sin ver nada y con
el susto en el cuerpo.
¿Volverás para intentar el Everest sin oxígeno?
Ahora mismo tengo otras planes en la cabeza, pero con la experiencia
acumulada estos años y conociendo la montaña, no descarto regresar algún día
para intentarla sin oxígeno.
¿Cómo sienta ser la primera alpinista del País Vasco en ascender el
Everest?
Sienta bien, siempre gustan estas cosas, pero tampoco lo pensé antes porque
mi objetivo principal era subir y por eso iba al Everest. Realmente, es algo que
me ha tocado a mi y lo acepto con mucho gusto.
¿Qué planes tienes ahora?
Vuelvo al Dhaulagiri en otoño. Estuve ya en otoño de 1998 -se retiró a
7.800 metros por la vía normal en su primera experiencia a gran altura- y este
año lo intentaré de nuevo por la arista NE (ruta normal).