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REPORTAJES
El conductor que pierda todos los puntos del nuevo permiso de circulación deberá volver a examinarse Entre las infracciones que restarán puntos a los conductores se encuentran el no utilizar el cinturón de seguridad o el hablar por el teléfono móvil sin utilizar el dispositivo 'manos libres'. Para recuperar puntos, el sancionado podrá asistir a un curso de sensibilización, y en el caso de que lo supere recuperaría cuatro puntos. El uso del teléfono móvil y no llevar casco o cinturón de seguridad serán consideradas infracciones graves y restarán puntos en el nuevo carné que se implantará en España y que será similar al modelo francés, con un crédito de doce puntos, según anunció hoy el ministro del Interior, José Antonio Alonso. El ministro compareció en la comisión no permanente del Congreso sobre Seguridad Vial para explicar la política del Gobierno en esta materia y su compromiso de implantar una nueva cultura en este aspecto con el objetivo de reducir la "sangría" que suponen los accidentes de circulación. Alonso indicó que el carné por puntos se implantará a corto plazo y propondrá un crédito de 12 puntos -entre 6 y 8 para los conductores noveles en los dos primeros años-, que se irán descontando según las infracciones cometidas. Cuando un conductor haya agotado los doce puntos, le será revocado el permiso y para obtener uno nuevo deberá transcurrir un año y el infractor tendrá que realizar un examen psicofísico, un curso de sensibilización y las pruebas teóricas y prácticas habituales. Si durante dos o tres años un conductor no ha vuelto a cometer una infracción, podrá recuperar el crédito inicial de doce puntos, precisó el ministro, quien señaló también que superar un curso de sensibilización a cargo del sancionado supondría la recuperación de cuatro puntos. Alonso quiso dejar claro que el carné por puntos es un sistema reeducador y su implantación "producirá un impacto positivo en los conductores, sometidos a determinados controles que les van a hacer mejorar su comportamiento", lo que redundará en un descenso de la accidentalidad y la reincidencia. Consciente de que este nuevo sistema preocupa a los conductores profesionales, Alonso subrayó que Tráfico negociará con las diferentes asociaciones para adaptar el carné a sus especificidades. El ministro anunció también la revisión al alza de la previsión de instalar doce radares fijos de control de la velocidad este año y 22 en 2005 y dijo que su localización será pública y se señalizará su presencia, porque su finalidad es "preventiva y no recaudatoria". El Gobierno modificará el Reglamento de Conductores para que los conductores de turismos con permiso tipo B de tres años de antigüedad y que no hayan sido sancionados por infracciones graves puedan acceder sin más trámite al carné A-1 que permite circular con motocicletas de hasta 125 centímetros cúbicos. Además, la reforma ampliará de 14 a 16 años la edad mínima para obtener el permiso de conducción de ciclomotores de 49 centímetros cúbicos y de 16 a 18 para poder llevar un segundo pasajero en este tipo de vehículos. Alonso aseguró que se elaborará un nuevo carné para sustituir la actual cartulina por una tarjeta plastificada, que comenzará a expedirse en octubre de forma paulatina hasta completar su implantación en la primavera de 2005. Reiteró además Alonso el objetivo del Gobierno de reducir en un plazo de cinco años hasta un 40 por ciento el número de muertos en accidente de circulación, la primera causa de fallecimiento no natural en España y la primera en general entre los jóvenes de 18 a 25 años, y manifestó que en los últimos diez años el número de siniestros ha crecido un 27,41 por ciento y el de fallecidos un 30,75. Para lograr el citado objetivo, el Gobierno potenciará el Consejo Superior de Tráfico para que sea un foro de "actuación y no sólo representativo", dará mayor participación a la sociedad civil, facilitará a los medios de comunicación más y mejor información sobre los accidentes y sus consecuencias y mejorará la conducta de los usuarios con campañas específicas sobre alcohol, velocidad y uso del casco y del cinturón. El Ministerio quiere también acabar con los tramos de alta concentración de accidentes y reducir los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia al lugar del siniestro. En cuanto a la industria de automoción, todos los vehículos matriculados a partir del 1 de julio deberán llevar instalado sistema de frenos ABS y en 2008 incorporarán un dispositivo de control de velocidad. Durante el debate, el diputado del PP Federico Subirón reprochó a Alonso que las iniciativas del Gobierno no presentaran "ninguna novedad" y le pidió que se replanteara la ampliación de la edad para conducir ciclomotores, porque la siniestralidad entre los 14 y los 16 años se ha reducido y con esos vehículos los jóvenes "van desarrollando hábitos de conducción para el futuro". El diputado de CiU Jordi Xuclá pidió al ministro que sea más "ambicioso" y apueste por la reducción de accidentes en el 50 por ciento que marca la Unión Europea para 2010, además de solicitarle la "urgente revisión" del sistema de señales de tráfico. Margarita Urya, del PNV, expresó la necesidad de que las comunidades autónomas con competencias en seguridad vial puedan sancionar a los conductores con la retirada del carné -potestad que tiene el Estado- para evitar problemas de coordinación. Isaura Navarro, de IU-ICV, demandó la regulación de la publicidad de turismos que incitan a conducir a mayor velocidad y trasgredir las normas de tráfico
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