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REPORTAJESIBIZA: La más deseada del verano La isla tiene dos caras: la desinhibida, loca y playera, y por otro lado la tranquila, natural y salvaje. Síguenos en nuestro paseo por la isla y disfrutarás a fondo de su doble vida. Quizás no tiene montañas ni paisajes tan espectaculares como los de la Tramuntana mallorquina, ni sus calas son tan perfectas como las de Menorca, pero en las Baleares no vas a encontrar nada comparable al ambiente que se vive en Ibiza. Algunos vienen llamados por la paz y la tranquilidad de sus valles, y se alojan en los cada día más numerosos agroturismos de lujo que se han abierto en los lugares más recónditos y hermosos del interior. Otros, en cambio, quieren vivir a fondo esa frenética fiesta que comienza a mediados de mayo y que dura hasta bien entrado el mes de octubre. No son mundos contrapuestos. Mestizaje ibicenco El secreto del espíritu Ibiza radica en ese maravilloso mestizaje. En sus algo menos de 600 km2 hay más de cien playas donde escoger, y docenas de rincones secretos repartidos en cinco municipios muy diferentes entre sí. Y si buscas historia y monumentos, hay pocos lugares comparables al conjunto de Dalt Vila, en la capital Dalt Vila Admira el recinto amurallado de Dalt Vila. Después, café y tiendas Lo primero que te llamará la
atención cuando llegues a la isla, ya sea en barco o por avión, es el imponente recinto
amurallado, Dalt Vila, que corona la capital, Ibiza (Eivissa) y su puerto. Es uno de los
conjuntos renacentistas mejor conservados de Europa, que a su vez esconde muchos tesoros
de otras épocas, como un castillo árabe, estatuas romanas, una catedral gótica y
docenas de palacios de los siglos XVI y XVII. La mejor forma de visitarlo es dejar el
coche en la parte baja de la ciudad y coger un taxi hasta la entrada de Es Soto, en la
parte más alta. Moda en blanco En la calle Vila, entre media docena de cafés, hay varias tiendas dedicadas a moda adlib con sus típicas prendas de color blanco realizadas con tejidos naturales. Mira en Divino, aunque tienen más variedad en Charo Ruiz (Bisbe Cardona, 7). Si buscas unas alpargatas acércate a S'espardenya, en calle de la Cruz. Cuando salgas por la
espectacular puerta principal del recinto amurallado te encontrarás con La Marina,
un mundo distinto pero también lleno de callejuelas y plazas repletas de tiendas y
cafés. Pregunta por el monumento a los corsarios, a los que se les tiene verdadero
cariño ya que muchos ibicencos ejercieron esa profesión. Se celebra una fiesta en su
honor el 6 de agosto.
El centro de esta parte baja es la Plaza Vara del Rey. En el 16 está Can Alfredo (Tlfno.- 971 31 12 74. Más de 40 ). Quizás el mejor restaurante de la isla. En el nº 7 está Sun-Set, con ropa alternativa; enfrente, Atelier se especializa en moda de grandes diseñadores. Si necesitas un café, tómatelo en el renovado Montesol, en el nº 2. En Cayetano Soler, 9, está Noon, un bar, tienda de moda con internet y cine. En Carrer d'Enmig, 38, está Purnima, con miles de cuentas naturales de África y Asia para hacer collares. Al lado, Pedros trabaja el cuero de forma espectacular. Para comer bien y barato, Sa Botiga (Ignasi Wallis, 14. Tlfno.- 971 31 74 82. Menús: 12 ). Si sólo quieres picar, El Zaguán (Carrer Bartolomé Roselló, 15. Unos 10 ). Para tomarte la primera copa, en la plaza del Parque están Bliss, Madagascar o el Café del Parque (chupitos, 2-3 ;, copas, 6 ).
Santa Eulària Si buscas una Ibiza tranquila, sin fiesta, ni famosos y a un precio más asequible, la encontrarás seguramente en el municipio de Santa Eulària des Riu, coronado por la iglesia más bonita de la isla y rodeada de campos de tierra roja muy fértiles. Es el lugar perfecto para venir con niños. Hay numerosos hoteles y apartamentos al borde del mar, como el muy recomendable Sol Ibiza (Fincas C'as Capitá. Tlfno.- 902 14 44 44). Desde 126 , con cena y desayuno. Consulta ofertas en www.solmelia.com. En sus alrededores hay una veintena de playas donde escoger, casi todas de fácil acceso. Cala Nova parece que sigue prácticamente virgen, aunque detrás del bosque de pinos se esconden varios grupos de hoteles y apartamentos. Cala Llenya tiene algo especial, rodeada de pinares hasta la misma arena. Cala Mastella es sobre todo conocida por el restaurante El Bigotes (25 ). Tampoco faltan lugares recónditos como las calas del cabo Roig, protegidas por las típicas casetas de varadero donde se guardan los llauts (barcas tradicionales de los perscadores de estas islas). La más amplia de la zona es la de Es Figueral, desde donde se domina la isla de Tagomago. Te puedes acercar a ella a través de las excursiones en barco que se organizan desde Santa Eulària o Des Canar, por unos 12 . La playa más secreta y
posiblemente más hermosa del municipio es la de S'Aigua Blanca. Es oficialmente
nudista y se considera la favorita de la comunidad hippy que sigue viviendo por esta zona.
Hay un chiringuito en medio de un cañaveral, muy recomendable para tomarse un plato de
pescado frito. Unos 12 . En el campo como un rey No dejes de explorar el interior de Santa Eulària, donde el paisaje es totalmente pastoral. Aquí se concentran los mayores campos de cultivo alrededor de fincas que suelen hacer agroturismo. Las hay de todo tipo. Entre las últimas en abrir destaca Ca'n Arabi (Tlfno.- 971 31 35 05. www.canarabi.com), en Puig d'en Valls. A partir de 160 . Está rodeada de 25.000 m2 de naranjales y otros frutales, y a sólo 4 km del centro de Ibiza. Por otro lado, Can Curreu (Tlfno.- 971 33 52 80. www.cancurreu.com), en Sant Carles, destaca no sólo por sus suites (más de 240 ), también por el restaurante, uno de los mejores de la isla (desde 50 ). Otra alternativa en la zona es el Amalur (Ctra. de San Miguel, Km 2,4 Tlfno.- 971 31 45 54). Más de 50 .
Mucho más que mercadillos El más famoso es el de Las Dalias, en Sant Carles de Peralta, que se celebra todos los sábados del verano. También organizan fiestas y espectáculos de todo tipo. Y si te interesa el arte contemporáneo, pregunta por sus exposiciones. Si tienes hambre prueba los bocadillos del Bar Anita. El de Es Canar, se celebra los miércoles en el Club Punta Arabi. Es muy parecido, pero más grande. Aquí, además de artesanía de hippies, también encontrarás telas africanas, y tampoco faltan actuaciones en vivo. La entrada es gratis pero si vienes en coche el parking cuesta 3 . Hay otros mercadillos con menos tradición, como el que se celebra en el hipódromo de Sant Jordi los sábados por la mañana. Es algo caótico, pero si te gustan los rastros, disfrutarás del espectáculo. Sant Antoni Sant Antoni Además de discotecas, aquí encontrarás direcciones inmejorables A la población de Sant Antoni
se la identifica con todos los excesos que se cometen en la isla, tanto desde un punto de
vista urbanístico como en el comportamiento de jóvenes que vienen a emborracharse en la
isla. Pero que nadie se equivoque, no todo es negativo en este municipio. En el mismo
puerto, muy cerca del caótico West End, repleto de bares, hay un restaurante donde probar
buena cocina ibicenca Es Rebost de Can Prats (Cervantes, 4. Tlfno.- 971 34 62
52. Desde 35 ). A la hora del postre prueba la graixonera o el flao (dos puddings
hechos con restos de ensaimada). Pero lo que nadie debería perderse es el espectáculo de
la puesta del sol en el Café del Mar. Puedes tomarte un refresco a partir de 3 , y
la experiencia es de las que no se olvidan. Como todos los garitos de moda, contratan a
los mejores Dj del momento (puedes comprar también sus CD). Si tienes curiosidad por
saber dónde viven estas nuevas estrellas alójate o simplemente tómate algo en el bar de
la piscina del mítico Pike's (Cami de sa Vorera. Tlfno.- 971 34 22 22. www.hotelpikes.com Desde 190
). Algunos lo describen como ambiente funky, otros dirían que es puro kistch.
Tienes que verlo. Por aquí han pasado muchos de los cantantes y artistas que hicieron
famosa a esta isla. Cala salada, un tesoro
Algo que también vale la pena
que veas, prácticamente sin salir del centro urbano, es Sa Punta des Molí. Desde el
restaurado molino de Buenavista se domina toda la costa norte del municipio. Aquí
se esconden dos playas muy especiales. En Cala Salada y su hermanita Saladeta el ambiente
cambia por completo y aunque siempre hay gente, te sentirás muy cerca del cielo. El agua
es súper transparente y en los alrededores hay frondosos bosques de pinos llenos de
sorpresas. Sigue las indicaciones a Fontanelles, donde en una cueva aún se puede ver un
importante conjunto de pinturas rupestres prehistóricas. Aún más insólito es Punta
Galera. No hay prácticamente arena y no vas a encontrar ni un chiringuito, pero el
paisaje de rocas es sobrecogedor. Podrás darte un baño desde una antigua cantera
pegada al mar. Es el lugar preferido de los que practican yoga o shiatsu. Sant Joan y Sant Miquel Aquí hay calas, rincones tranquilos, mucha calma En este pequeño municipio en el
extremo norte de la isla sólo viven 4.500 habitantes, distribuidos en casas diseminadas
por un campo casi siempre agreste. Si te gusta hacer senderismo, bici de montaña y, sobre
todo, valoras la soledad, éste es tu sitio. Aquí, incluso en pleno agosto no vas a
ver mucha gente. Los pueblos, incluido el mismo Sant Joan, son minúsculos. Alrededor de
la iglesia, la vida se concentra en el estanco que hace las veces de bar, mercería y
lugar de encuentro. Cala salada, un tesoro Tanto el puerto de Sant Miquel como Portinatx han sufrido de los excesos urbanísticos de los años setenta, pero cuentan con los mejores restaurantes. En el primero, el clásico es Port Balansat (Puerto de San Miguel. Tlfno.- 971 33 45 27. Unos 25 ). Y en Portintax, Cas Mallorquí Tlfno.- 971 32 05 04). Comer en su terraza es vivir una parte importante del sueño de Ibiza. No hay muchas playas en el municipio, pero abundan las calitas recónditas, cuajadas de las típicas casetas de varadero, donde si tienes suerte encontrarás algún pescador que pueda darte una vuelta por la costa cercana. Prueba en Ses Caletes. Un sitio que no te puedes perder es Benirrás. Es mágica, con un islote puntiagudo en mitad del mar y la playa es mejor que otras. Aquí se celebra la fiesta tradicional de los tambores el día de luna llena del mes de agosto. Sant Joan es sobre todo conocido por sus paisajes de interior, donde se esconden agroturismos fabulosos, como Atzaró (Ctra San Juan, Km 15. Tlfno.- 971 33 88 38. www.atzaro.com. A partir de 270 ). Es una mezcla de finca payesa y palacio balinés; como de las mil y una noches y perfecto para un viaje de novios. Si prefieres un ambiente un poco más rural y auténtico, pero igualmente de alta gama, un buen sitio para reservar es Can Jaume des Gall (Carretera de San Juan, Km 17,2. Tlfno.- 971 33 70 31. www.agrocangall.com). Desde 200 .
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